La instalación de un aire acondicionado en España suele costar de media unos 2000€ con una instalación completa, es decir, con equipo más mano de obra. El presupuesto final está sujeto al tipo de equipo y las características del inmueble, es decir, dónde hay que colocar el equipo, en cuántas estancias, etc.
Por ejemplo, un equipo split 1x1 básico, es decir, una unidad interior y una exterior, suele costar entre 550-1500€ con la instalación. Un sistema multisplit, es decir, varias unidades conectadas a una única unidad exterior, suele costar entre 1000 y 2500€ con instalación. Por otra parte, un sistema por conductos con instalación suele costar entre 1500 y 5000€.
En esta guía vamos a indagar cuánto vale instalar un aire acondicionado exactamente según diferentes factores y diferentes instalaciones, así como si es necesario hacer una preinstalación de aire acondicionado. Al final, tienes una tabla comparativa de precios orientativos para que te hagas a la idea de si tienes presupuesto o no para el aire acondicionado que deseas.
Cuánto cuesta la instalación de un aire acondicionado: factores
Para saber el precio de aire acondicionado con instalación hay que tener en cuenta los siguientes factores:
Tipo de sistema: puede ser un sistema split 1x1 que reduce el presupuesto al ser solo una estancia, un sistema multisplit que da a varias habitaciones o su sistema por conductos que cambia por completo la vivienda con rejillas, falsos techos, conductos, etc., por tanto, sube el presupuesto.
Potencia y frigorías: a mayor potencia, sean frigorías o kW, el precio incrementa. Aproximadamente se calculan unas 100-150 frigorías por metro cuadrado. Por ejemplo, un salón de 30 m2, que equivalen a unas 3000 frigorías necesitaría un split de potencia media, unos 2,5-3 kW.
Eficiencia energética: los equipos con una etiqueta A++ o A+++ consumen menos energía pero cuestan más de primeras. Sin embargo, es cierto que el ahorro eléctrico a largo plazo lo compensa.
Marca y tecnología: no es lo mismo una marca poco conocida que una marca con prestigio como Mitsubishi, Fujitsu o LG. La tecnología que incluye el equipo, como conexión Wifi o una bomba de calor también sube el precio.
Complejidad de la instalación: cuanto más difícil sea la mano de obra más dinero cuesta. Algunas complejidades que suben el precio pueden ser la distancia entre la unidad exterior a la interior, el acceso a la fachada o la cubierta, la altura del edificio o la necesidad de canaletas o estructuras especiales.
Preinstalación: si hay preinstalación previa, incluyendo cables, tubos o falsos techos preparados para el aire, entonces el presupuesto se reduce. Si hay que partir de cero, el gasto sube considerablemente.